Tomás, temprano a la mañana.
Comer chocolate.
Charlar hasta que amanezca.
Calentarme los pies con tu cuerpo.
Verte dormido a mi lado.
Despertarme en medio de la noche y darme cuenta de que aún me quedan algunas horas para dormir.
La cena de anoche (lentejas con panceta acompañada de un San Valentín Lacrado).
Saber que siempre estás.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario