Todos los días me levanto y salgo a trabajar.
Cuando vuelvo a casa, siento que todos los días finjo estar viviendo algo.
Siento que mi propia vida es una mentira.
Puede que todo sea mentira.
Pero a veces, esta mentira se convierte en mi verdad.
Porque he estado esperando un milagro.
Llega la noche, me vuelvo a dormir.
Nuevamente comienza mi día.
Nuevamente fingiré que tengo algo en que creer.
Nuevamente me ignoraré a mí misma.
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