Este año comencé distinto: el 2 de enero arranqué en el gimnasio y mañana me traen la vianda diet para toda la semana.
Y sí, estoy con unos kilitos de más y eso acrecienta mi malhumor.
Pero mi pésimo estado de ánimo no se lo debo solo a que estoy gorda, a dieta, que me duele todo el cuerpo por el puto gimnasio (2 horas por día sudando como bestia).
También hay que agregar que no me tomé vacaciones aún.
Para colmo este año ni soñar con ir a Capilla del Monte (ahí sí que soy feliz).
Es un comienzo de año con bastante mala onda.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario