Después de muchos días de tratamiento y preocupaciones, ayer entregamos en adopción a Lila.
Tal vez en estos días, también se vaya Calvo.
Es reconfortante ver los frutos de tanto esfuerzo.
miércoles, 18 de junio de 2008
sábado, 14 de junio de 2008
Días Movidos
Desde la muerte de Tigris y Éufrates, han pasado muchas cosas.
Luna se enfermó de neumonía. Ya está bien gracias a los cuidados de su veterinario personal.
Oliverio, el gatito negro, fue a vivir a un buen hogar.
Lila, la gatita tricolor, fue llevada a una casa pero devuelta en muy poco tiempo a la tienda, porque quien pretendía adoptarla, no está del todo bien.
Loli, nuestra gatita residente, se resfrió y todavía anda a los estornudos.
Pancracio, nuestro hámster reproductor, se escapó de la jaula y lamentablemente, cayó dentro de un balde con agua y se ahogó.
El 12 llegaron los 5 hermanitos de Luna y para el 13 a la tarde ya todos tenían un nuevo hogar.
También llegó Oliver, un gato de unos 5 meses, parecido a Garfield, porque sus dueños ya no lo podían tener. A las pocas horas de su llegada, fue dado en adopción. No tuvimos tiempo de sacarle ni una foto.
También tenemos a Aisa, la gatita más chiquita de la anterior camada de siameses que vendimos, a la que yo llamé: Chiquitina. Su mamá humana tuvo que viajar y la dejó al cuidado de nuestra guardería y quiso aprovechar este tiempo para que se la esterilice. Esta tarde regresa de la clínica veterinaria.
Siguen esperando por un hogar: Lila y Calvo, aunque a este último todavía falta para darlo en adopción.
Por último tenemos a Piltrafa. Una gata muy sana y gorda. Un poco irresponsable al cruzar la calle.
Ah, no nos olvidemos de todos lo hámsters, hijos de Pancracio, Romina y Ruperta. Unas bellezas.
La vida sigue fluyendo en Tienda Tomás.
Luna se enfermó de neumonía. Ya está bien gracias a los cuidados de su veterinario personal.
Oliverio, el gatito negro, fue a vivir a un buen hogar.
Lila, la gatita tricolor, fue llevada a una casa pero devuelta en muy poco tiempo a la tienda, porque quien pretendía adoptarla, no está del todo bien.
Loli, nuestra gatita residente, se resfrió y todavía anda a los estornudos.
Pancracio, nuestro hámster reproductor, se escapó de la jaula y lamentablemente, cayó dentro de un balde con agua y se ahogó.
El 12 llegaron los 5 hermanitos de Luna y para el 13 a la tarde ya todos tenían un nuevo hogar.
También llegó Oliver, un gato de unos 5 meses, parecido a Garfield, porque sus dueños ya no lo podían tener. A las pocas horas de su llegada, fue dado en adopción. No tuvimos tiempo de sacarle ni una foto.
También tenemos a Aisa, la gatita más chiquita de la anterior camada de siameses que vendimos, a la que yo llamé: Chiquitina. Su mamá humana tuvo que viajar y la dejó al cuidado de nuestra guardería y quiso aprovechar este tiempo para que se la esterilice. Esta tarde regresa de la clínica veterinaria.
Siguen esperando por un hogar: Lila y Calvo, aunque a este último todavía falta para darlo en adopción.
Por último tenemos a Piltrafa. Una gata muy sana y gorda. Un poco irresponsable al cruzar la calle.
Ah, no nos olvidemos de todos lo hámsters, hijos de Pancracio, Romina y Ruperta. Unas bellezas.
La vida sigue fluyendo en Tienda Tomás.
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